10 – Un refrán muy apropiado
Andrew era un ingeniero eléctrico filipino. En sus mejores años había hecho buena plata trabajando en algunos países del Golfo Pérsico, pero su experiencia en Canadá no había sido tan…
Andrew era un ingeniero eléctrico filipino. En sus mejores años había hecho buena plata trabajando en algunos países del Golfo Pérsico, pero su experiencia en Canadá no había sido tan…
Habían pasado días y días y yo seguía contando envases a mano. Las máquinas parecían estar lejos de mis posibilidades. Daniel, mi Virgilio, estaba ocupado con su púlpito, pero cada…
La empresa funcionaba como un gran aparato digestivo bastante sofisticado, aunque la boca de entrada de los alimentos era también el orificio de salida de los desperdicios. En eso se…
No hablamos mucho entre todos porque los novios estaban en la suya mirando y comentando videos en sus teléfonos. Daniel me contó que tenía un doctorado en algo relacionado con…
Me senté al borde de la mesa más cerca de la puerta de entrada. No porque pensara salir rajando, sino por timidez. Siempre me costó entablar conversaciones, y mucho más…
Desde el fondo del local, donde había más púlpitos y bolsas, apareció un flaco alto y de lentes. Se acercó a Jimmy y le dijo que él se encargaría de…
Mi horario iba a ser de dos de la tarde hasta las diez de la noche. Después de un año tendría derecho a una ayuda de hasta 100 dólares para…
Jimmy y yo cruzamos el portón y doblamos a la derecha. El área parecía un campo de concentración. Faltaban las torres con los guardias pero me las podía imaginar. En…
Cuando Eugenia y yo llegamos a Vancouver caímos parados. No es una exageración. Alquilamos un apartamento en el centro, hacia la playa. Ese primer año la única plata que entraba…
No, no voy a decir que los veintidós meses que viví en Uruguay fueron como haber estado en el paraíso, pero trabajé haciendo lo que me gusta. Conseguí horas en…