árbol que no era árbol
hamacas temporarias con los gurises del barrio
mirada desde las alturas hacia el río
hoy tan perdida como la de la montaña
el folklore de las temibles hojas de la diarrea incontrolable
la soledad de la hierba gigante
como la mía
otro cuadernito y otra birome
y nada
y cuando uno de mis amores imposibles
estaba esperando un beso debajo de su sombra
tampoco nada
ahora voy a tomar cerveza en lo que queda de ese monumento vegetal
dos ruinas se saludan
dos reinos forzados a la humildad
salú, compañero