El ombú
árbol que no era árbol hamacas temporarias con los gurises del barriomirada desde las alturas hacia el ríohoy tan perdida como la de la montañael folklore de las temibles hojas…
árbol que no era árbol hamacas temporarias con los gurises del barriomirada desde las alturas hacia el ríohoy tan perdida como la de la montañael folklore de las temibles hojas…
Las casas y la gente se mueren, pero no del todo. En los familiares queda el consuelo de reconocer algunos rasgos de la cara, la forma de la cabeza, la…
Los atardeceres con mate frente al río y toda la vida por delante en aquel pueblito de pies embarrados y palabras en ruso también se fueron.Éramos demasiado amigos para enamorarnos.…
Muchas veces me he preguntado qué hacer con ese lastre de papeles, pasaportes, billetes con la efigie severa de Alejandro III, tarjetas conmemorativas de una remotísima peregrinación a Palestina, páginas…
Mis primeros escritos fueron los reglamentos y estatutos de los clubes que fundé (de batallas con cocos de pino, de ciencias, de ovnis) y la burocracia de las resoluciones y…
no lo llamábamos médano era el arenal mejor todavía: la montaña el carrero Sanders se lo fue llevando nunca le hizo caso a la carta que le dejé pidiéndole que…
Bajar al puerto, tirarse boca arriba sobre la planchada y hablar de política, amores imposibles, planes para una adultez que todavía no llegaba. Mientras charlábamos mirábamos las estrellas. Como en…
Escribía a mano en cuadernos y hojas sueltas.Todo sería más auténtico, más expresivo.Creía que del cerebro a la mano y de la mano al papelera el mejor camino para hacer…
Nuestros planes. Iríamos al puerto. Vos pescarías y yo cebaría mate. Hablaríamos de los tiempos jóvenes. Del sábalo que le robaste al viejo Saritsky. De la gente y de los…
el regalo de una navidad con lluvia Susana la profetisa con un vaso en la mano "soy de sangre azul", decía (nunca nos olvidaríamos de eso) vio una muerte en…