El médano grande
no lo llamábamos médano era el arenal mejor todavía: la montaña el carrero Sanders se lo fue llevando nunca le hizo caso a la carta que le dejé pidiéndole que…
no lo llamábamos médano era el arenal mejor todavía: la montaña el carrero Sanders se lo fue llevando nunca le hizo caso a la carta que le dejé pidiéndole que…
Bajar al puerto, tirarse boca arriba sobre la planchada y hablar de política, amores imposibles, planes para una adultez que todavía no llegaba. Mientras charlábamos mirábamos las estrellas. Como en…
Escribía a mano en cuadernos y hojas sueltas.Todo sería más auténtico, más expresivo.Creía que del cerebro a la mano y de la mano al papelera el mejor camino para hacer…
Nuestros planes. Iríamos al puerto. Vos pescarías y yo cebaría mate. Hablaríamos de los tiempos jóvenes. Del sábalo que le robaste al viejo Saritsky. De la gente y de los…
el regalo de una navidad con lluvia Susana la profetisa con un vaso en la mano "soy de sangre azul", decía (nunca nos olvidaríamos de eso) vio una muerte en…
Nuestro amigo Gustavo Adolfo había hecho el trabajo por nosotros. Todas las estaciones de la pasión tenían su nomenclatura y nosotros éramos los dueños del libro. Revoloteábamos alrededor de las…
Me gritabas comunista, tupamaro, Jesucristo y John Lennon cuando me veías melenudo y barbudo y con lentes redondos. Me llamabas Loco Ovni y hablabas pestes de mí a mis espaldas.…
Tu vida es una película de Tarkovski. Recorrés una casa en ruinas que tuvo muchas ventanas y muchos vitrales. Ahora esos vidrios coloridos son pedazos en el piso.En cada viaje…
Sí. Antes de que me sacaran a patadas del Alexei Peshkov escribía versos. Algunos quedaban para mí y otros eran para las minitas que me gustaban y que no me…