Me gritabas comunista, tupamaro, Jesucristo y John Lennon
cuando me veías melenudo y barbudo y con lentes redondos.
Me llamabas Loco Ovni y hablabas pestes de mí a mis espaldas.
Decías que era una compañía izquierdizante.
Que era raro. Que no podía donar sangre porque hacía espuma.
Que era estéril. Tal vez hasta impotente.
Que era un mal ejemplo.
Hasta me denunciaste al ejército.
Me amenazaron con violarme y tirarme desde la barranca de la torre.
Todo eso y más.
Y sin embargo te quiero.

