El barrio de los quietos
Visito regularmente el cementerio. A veces paso bastante tiempo sin pisar La Colonia y cuando vuelvo nunca dejo de recorrer esos caminitos entre pinos para ponerme al día con las…
Visito regularmente el cementerio. A veces paso bastante tiempo sin pisar La Colonia y cuando vuelvo nunca dejo de recorrer esos caminitos entre pinos para ponerme al día con las…
Bezurichkin tomaba mate bajo el alero con la mirada perdida en la calle. El polvillo de tosca se levantaba con las hojas en los pequeños remolinos de viento del otoño.…
La puerta del boliche estaba abierta y entré. Un veterano medio pelado estaba sentado debajo de un acordeón colgado de una pared y un hombre joven con boina acodado al…
—¡Joaquín! ¿Dónde está Joaquín? —entra gritando el Flaco Truskariov al boliche de la Cooperativa. El Chueco Lavrov lo mira con cara de resignación, hace una seña con la cabeza y…
El boliche de la Cooperativa ya era viejo cuando lo conocí. Pisos gastados, postigos descascarados, un mostrador pulido por los codos de treinta años de borrachines
Lo de Puchalski empezó como un empacho. Le alcanzaba con comer un par de bocados de cualquier cosa para quedar inflado, como si se hubiese despachado dos platos de fideos.…
Qué noche en el Alexei Peshkov aquel aniversario de la fundación de la Colonia. Primera vez que escuchaba algo que no era como lo de Kliment Ostapiuk, el poeta del…
El dieda Goioio era empleado de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Cerca del arroyo Bellaco, subiendo por la ruta 24, estaba "el campamento" donde…
Zubarev lo estaba esperando en uno de los bancos al lado de la rueda de molino. —¿Cómo le va, estimado amigo? ¿Cómo lo está tratando este veranillo? —Bastante raro para…