todavía estás y pasaron cincuenta años no desapareciste como los médanos las casas viejas de barro las calles de tosca
eras linda cuando todo se miraba con ojos de niño también con los de un adolescente pero un poco más triste
siempre me gustó visitarte de grande también aunque ahora es difícil cruzar los alambrados
me quedo con la imagen del hormiguero gigante su tierra blanca y decenas de caminitos que llevaban a él grandes tunas chatas y redondas levantándose apenas sobre el suelo el ubajay la playada y su barranquita los morrocoyos sobre un tronco tomando sol la colmena de Ivancho los membrillos en la bajada donde escuchábamos música en un tocadiscos Toyo mientras soñábamos con nuestro futuro la boca violeta de pitangas todos los años por delante
llevaba mi cuadernito por si aparecía la Musa mucho silencio salvo los pájaros y las chicharras y los saltos de las tarariras
tenía la ilusión de recorrerte de punta a punta en bote de aprender los nombres de tus árboles de pasar algunos días de campamento lejos de la gente
no te fuiste, Picada tu agua está más sucia pero vos seguís ahí