Las tres versiones

El mito de Alcestis tiene tres versiones que difieren en el desenlace. Veamos los elementos comunes.

Según Apolodoro, Admeto era rey de Feras, en Tesalia (Grecia central), y pretendía a Alcestis, hija de Pelias. Éste había prometido entregarla al que fuera capaz de uncir al mismo carro un león y un jabalí. El dios Apolo, que a la sazón estaba al servicio de Admeto, cumplió la tarea y le dio el carro con los animales. Admeto se lo llevó a Pelias y consiguió la mano de Alcestis. Sin embargo, cuando se casó olvidó hacerle sacrificios a la diosa Ártemis, por lo que ésta llenó de serpientes el lecho nupcial. Apolo le dijo que aplacara a la diosa y además logró de las Moiras (las diosas del destino, conocidas como Parcas en la mitología romana) que, cuando llegase la hora de su muerte, Admeto pudiera liberarse si alguien aceptaba voluntariamente morir en su lugar. Cuando llegó el día fatal ni su padre ni su madre quisieron morir por él, pero Alcestis sí.

En este punto la tradición transmitida por Apolodoro se ramifica. Según una versión, Alcestis bajó al mundo inferior pero Perséfone, esposa del dios infernal Hades, la envió de vuelta al mundo de los vivos. Según otra, Heracles luchó contra Hades y la rescató.

Una tercera versión es la que presenta Eurípides en su tragedia Alcestis. En ella Heracles combate contra Tánatos, personificación de la muerte, y trae a Alcestis cubierta con un velo. Adicionalmente, debe permanecer muda durante tres días.

En las dos primeras versiones está implícito el descenso al mundo inferior, puesto que Perséfone y Hades tienen su morada ahí. En la tercera, Heracles lucha contra Tánatos junto a la tumba de Alcestis, es decir, en el mundo superior.

(Si todavía no leíste la tragedia, descargá la traducción al español de Manuel Fernández Galiano aquí.)

Fábula

En todo relato hay que distinguir la fábula (sucesos en orden lógico y cronológico) de la trama (la forma en que se presentan los sucesos, a menudo no siguiendo el orden cronológico). Los principales elementos de la fábula son:

  1. Admeto es hospitalario con Apolo
  2. Apolo, agradecido, negocia con las Moiras
  3. Admeto puede vivir si alguien muere por él
  4. Llega la hora de la muerte de Admeto
  5. Admeto les pregunta a sus padres; se niegan a morir en su lugar
  6. Alcestis acepta morir
  7. Alcestis muere
  8. Admeto la llora
  9. Heracles llega como huésped
  10. Admeto oculta la muerte de Alcestis (rasgo de hospitalidad)
  11. Heracles se entera
  12. Heracles espera a Tánatos junto a la tumba de Alcestis
  13. Heracles lucha con Tánatos
  14. Heracles rescata a Alcestis
  15. Heracles la trae velada
  16. Admeto la recibe sin saber quién es
  17. Heracles revela que es Alcestis
  18. No sabemos qué va a decir Alcestis, porque va a estar muda por tres días

Estructura y transformación

Como en todo relato, la tragedia de Eurípides (que no es técnicamente una tragedia sino un drama satírico porque tiene elementos cómicos y hay un final relativamente feliz) presenta cinco etapas claramente diferenciadas. Hay una situación de equilibrio inicial, estable (1-3), que se ve alterada por una perturbación que rompe ese equilibrio (4) y crea una situación inestable (5-11) que se resuelve mediante acciones para restaurar la estabilidad (12-14) que generan un nuevo equilibrio (15-18), diferente al primero, porque Alcestis vuelve velada y transitoriamente muda.

En otras palabras, se ha producido una transformación de estado. En el estado inicial Alcestis está viva, es visible y habla, y Admeto no tiene ninguna inquietud particular. Esa situación experimenta una transformación en la que Alcestis muere y vuelve a la vida, pero marcada (velo, mudez), y Admeto acepta el sacrificio de Alcestis y se siente culpable y melancólico. En la nueva situación (estado final), Alcestis no es la misma y Admeto tampoco es el que era. Estamos frente a una transformación irreversible disparada por la muerte y resurrección de Alcestis. En suma, el estado anterior a la muerte de Alcestis es diferente al posterior a su retorno.

Estas modificaciones del estado inicial obedecen a la existencia de numerosos conflictos. Los hay externos -entre dos personajes- e internos -propios de la psicología de un mismo personaje-. En el primer grupo encontramos lo humano contra el destino (Admeto-las Moiras), lo humano contra la muerte (Heracles-Tánatos) y lo humano contra lo humano (Admeto-su padre). Los conflictos internos se dan en Admeto (querer vivir-culpa por aceptar el sacrificio de Alcestis), Alcestis (amor por Admeto-amor por la vida) y Heracles (deber de hospitalidad-dolor por la muerte de Alcestis).

Los conflictos conducen a un momento de tensión máxima (clímax) entre Heracles y Admeto cuando Heracles le presenta a Alcestis velada diciendo que es una mujer que se ganó en una competición y que tiene que dar vuelta la página y casarse con ella. Admeto, fiel al recuerdo de Alcestis, ofrece resistencia, Heracles insiste, Admeto acepta y se produce la revelación (anagnórisis): es Alcestis.

Los conflictos se resuelven con el retorno de Alcestis al mundo de los vivos, aunque la obra queda abierta con una interrogante: ¿qué pasará después de los tres días de silencio? ¿Qué va a decir Alcestis? ¿Hablará de su experiencia con la muerte? Y lo más importante: ¿perdonará a Admeto?

Seguimos con otro poco de narratología en la próxima nota.

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Esta serie es una muestra del enfoque del seminario-taller 𝙆𝙖𝙩𝙖́𝙗𝙖𝙨𝙞𝙨: 𝙙𝙚𝙨𝙘𝙚𝙣𝙙𝙚𝙧 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙣𝙖𝙧𝙧𝙖𝙧 que empieza en julio. Si te interesa saber más, escribime a om**@*********an.com.

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